«… Y yo más!»


Otra vez. Lo ha vuelto a hacer. Y como si de su vehículo náutico se tratara, el Sr. de Los Yates ha dejado notar su presencia, haciendo que, una vez más, el histórico Atila gane puntos como hombre delicado.
Volvió para recordar que «el juguete» es suyo y que sólo jugará con quien él quiera.

Y como mínimo merezco una estátua