Que le quiten el tapón al botellón


Hoy veía una noticia en prensa que, si bien otros días me indigna pero no le hago mucho caso por considerarlo algo perdido, hoy sí que me ha tocado la fibra. Según la prensa, la “cultura” del botellón deja mucha suciedad en la playa y los servicios de limpieza tienen que realizar su tarea contrareloj para que al día siguinte todo esté decente. De esta noticia indignan muchas cosas: que haya un gasto municipal innecesario porque quieran unos cuantos, los desperfectos y destrozos de inmuebles, que la autoridad pertinente haga la vista gorda y que, mientras algunas asociaciones juveniles se matan trabajando para ofrecer cultura de verdad y tienen siempre el “no” por repsuesta, esta pseudo-cultura pueda reunir miles de personas sin ofrecer nada positivo.

¡Viva el vino!

Fer también existe


Debo reconocer que, desde que participo en redes sociales, esta nueva forma de comunicación  ha entrado fuerte en nuestras vidas y si bien sirve para estar en contacto con los tuyos, conocer gente e insertarte en la sociedad cibernética, también se puede usar como medio de crítica o para reivindicar cosas necesarias. Gracias a ello  me he enterado que el Castillo de San Fernando sufre un deterioro importante y ante la necesidad de que los alicantinos reivindiquemos el cuidado de nuestro patrimonio cultural, me uno a la iniciativa. Fer se merece que le cuiden, porque es un castillo en el que muchos hemos pasado la infancia.

Todos somos Fer